Deberíamos bailar más.

Siempre me ha gustado la música. De todo tipo: pop, melódica, clásica, rock, reagge, … creo que cada tipo de música tiene su momento. En el coche, haciendo gym, conciertos, ratitos de descanso, momentos de nostalgia, escapadas, …. Siempre habrá canciones para esos momentos. Canciones que son vida, música que es capaz de transmitir lo que las palabras no pueden. Cada etapa de tu vida tiene su banda sonora, y una canción es capaz de transportarte de forma mágica a otro momento.

Y muchas de esas canciones invitan a bailar. Es algo involuntario, instintivo. inconsciente… sin saber por qué, empiezas a mover los hombros, o las piernas, o la cabeza,… al ritmo de la música que suena. Algo te impulsa a bailar. Y bailas, normalmente si no hay nadie a tu alrededor, porque un cierto pudor o vergüenza te frena si hay gente cerca, ¿verdad? Sentimos una cierta presión del entorno. Nos da reparo bailar. Temor a hacer el ridículo.

Sin embargo, deberíamos bailar más.

“Si quieres mantenerte joven, con salud y feliz, baila”.

Así lo afirma la doctora en Neurobiología Lucy Vincent.

Le gusta bailar y como neuróloga ha investigado los beneficios de esta práctica. 

 

Efectos positivos de bailar

Coordinar movimientos al ritmo de la música y coordinarse con otros estimula las conexiones cerebrales y tiene efectos sobre nuestro cuerpo, sobre la creatividad, sobre el sistema inmunitario, …

La Dra. Vincent nos cuenta en su libro “¡Haz bailar a tu cerebro!” que el baile produce una multitud de efectos positivos en nuestro cuerpo y en nuestro cerebro. Es interesantísimo descubrir lo que bailar te puede aportar, estos son algunos de esos efectos positivos:

 

Estimula el cerebro porque para bailar debes coordinar diferentes áreas: la que planifica el movimiento, las que se encargan de la posición espacial y de recordar acciones anteriores, la que envía instrucciones a los músculos y las que nos mantienen en equilibrio y permiten sincronizar el movimiento

Es bueno para la salud, es una actividad aeróbica y puede ser buena para la salud cardiovascular. Como señalan algunas investigaciones, el ejercicio que conlleva la danza podría contribuir a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades como hipertensión, diabetes, depresión y obesidad.

Bailar nos pone de buen humor. El movimiento físico libera endorfinas en nuestro cerebro -produce sensación de bienestar- pero al bailar liberamos también oxitocina -que nos hace estar de mejor humor-. Al liberar endorfinas, tiene también un efecto antidepresivo.

Reduce el estrés y la ansiedad. 

El baile nos hace empatizar. Cuando estamos con alguien con quien estamos a gusto, imitamos sus movimientos de forma inconsciente, y al bailar lo hacemos especialmente: la coordinación es básica.

Es una actividad socializadora. El baile puede ayudar a construir nuevas relaciones interpersonales, y contribuye a mejorar tus habilidades sociales 

Ayuda a aumentar la confianza en ti mism@.

Bailar potencia la creatividad. La creatividad es la capacidad de unir diferentes capacidades y generar nuevas redes neuronales, y eso es precisamente lo que hace el aprendizaje de un baile.

Te hace quemar grasa, por lo cual es recomendable para mantenerte en buena forma física.

Ayuda a trabajar los músculos y el sistema nervioso.

Ralentiza el envejecimiento porque requiere de un aprendizaje y de una atención constantes. Bailar te exige aprender, adaptarte al otro, seguir el ritmo y mantener una atención constante.

Tiene beneficios en la salud para prevenir la demencia. Es una actividad beneficiosa para personas con enfermedades degenerativas y cognitivas. Diversos expertos médicos señalan que “bailando se trabaja con los pacientes la coordinación y el equilibrio. Diversos estudios señalan cómo ayuda en la enfermedad de Parkinson, y otras afecciones neurológicas, como la demencia y el Alzheimer”.

Lucy Vincent está convencida de la necesidad de bailar para estimular el cuerpo y el cerebro, y ha creado una web gratuita para que todos nos atrevamos a bailar más: ClickandDance.com  

 

Cinco veces por semana

Como indica Lucy Vincent en la entrevista de La Contra de La Vanguardia “deberíamos bailar cinco veces por semana, aunque con una o dos veces ya se notan los efectos”.

¿Cómo lo ves? ¿Cuándo fue la última vez que bailaste con alguien?

¿Bailas cinco veces por semana? Yo confieso que no… aunque me he propuesto hacerlo más a menudo desde ya.

Con todos los efectos positivos que aporta – acreditados por estudios científicos – está claro que deberíamos bailar más. No es necesario saber bailar a nivel profesional. No hace falta ir a una fiesta, ni a una discoteca para bailar… puedes bailar en casa, allí donde estés o donde te apetezca. Seguro que encuentras tu música favorita para bailar: bailes de salón, hip-hop, swing, tango, disco, mambo, bachata, … o las típicas de Tik Tok – muy divertidas, te las recomiendo especialmente porque te hacen trabajar memoria, coordinación y empatía, al mismo tiempo que te lo pasas genial-.

Siempre habrá canciones que te estarán esperando para que salgas a bailar.

Atrévete a bailar, todo son ventajas… a veces, la gran dificultad está en encontrar a la persona lo suficientemente valiente para vencer la timidez o el miedo al ridículo que se atreva a bailar contigo. 

Hoy, una de las pocas canciones que he podido bailar en compañía durante este último año… dedicada a mi pareja de baile favorita 😉