Fondo de armario emocional

5 recursos emocionales imprescindibles

 

Esta semana he estado trabajando en Sevilla. Un evento más para impulsar una gran red profesional en femenino en el que coincidí con grandes profesionales del sector asegurador. Fue un evento muy especial, que empecé con una reflexión que hoy quiero compartir aquí contigo.

 

Algo que hacemos casi todas

Hay algo curioso que hacemos casi todas.

En ocasiones, abrimos el armario y, aunque esté lleno, decimos que no tenemos nada que ponernos.

Y en ese momento parece que aparece la “necesidad” de compras más.
Más ropa nueva.
Más tendencias.
Más colores
Más opciones.

Hasta que un día entiendes algo: las personas elegantes no son las que tienen más ropa.
Son las que tienen un buen fondo de armario.

Porque lo inteligente es tener prendas que funcionan.

Que combinan con casi todo.

Que sobreviven a las tendencias.

Que te salvan cuando no sabes qué ponerte.

Esa es la realidad, y yo estoy convencida de que emocionalmente nos pasa exactamente lo mismo y es necesario tener esos recursos que combinan con todo y que te salvan en situaciones complicadas.

 

Un fondo de armario emocional

Creo que la madurez consiste, en parte, en ser capaz de construir un fondo de armario emocional:
una serie de recursos que permanecen incluso cuando la vida cambia de temporada.

Porque la vida cambia.

El trabajo cambia.

Las relaciones cambian.

Tú cambias.

Y éstas serían, para mí, las 5 piezas imprescindibles del fondo de armario emocional.

 

1

La calma

No reaccionar a todo es una forma de inteligencia emocional.

Vivimos en una época que premia la inmediatez:
contestar rápido, opinar rápido, no parar.

Pero la neurociencia lleva años explicando algo bastante sencillo:
un cerebro saturado emocionalmente toma peores decisiones.

Por ello, saber volver a la calma en cualquier circunstancia es un recurso muy importante.

Honestamente, pocas cosas me parecen hoy más elegantes que una persona capaz de conservar la serenidad en medio del caos.

 

2

Las personas refugio

Con los años también entiendes algo importante:
hay personas que cansan… y personas que regulan tu sistema nervioso.

La ciencia lleva tiempo relacionando los vínculos seguros con el bienestar psicológico e incluso con la longevidad.
Pero más allá de los estudios, creo que casi todos hemos sentido alguna vez esa diferencia.

Porque la paz mental también puede tener nombre y apellido.

Y -seguro- una de las decisiones más inteligentes de la vida adulta es elegir bien quién forma parte de tu entorno emocional.

 

3

Tu autoestima

Uno de los mayores lujos emocionales es dejar de necesitar aprobación constante para sentirte suficiente.

Muchas personas viven emocionalmente pendientes de gustar, encajar, demostrar,  impresionar.

Y eso agota muchísimo.

La psicología habla de autoestima contingente:
aquella que depende continuamente de factores externos.

Tener una adecuada autoestima tiene algo liberador:
empiezas a entender que no necesitas convencer a todo el mundo de quién eres ni necesitas gustarles.

 

4

Los límites

En un mundo en el que parece que no puedes parar, que siempre debes hacer más, responder a todo, más actividades, más ….

Hasta que llega un momento en que descubres un básico: aprender a decir NO.

Porque decir que no también es una forma de elegancia.

Y de bienestar.

 

5

Tu brújula interna

Y el último básico de tu armario emocional debería ser tu brújula interna.

Porque cuando tienes claro lo que de verdad te importa – un propósito, una pasión, una dirección, un sueño- la vida deja de desordenarte tan fácilmente.

En los momentos difíciles, vuelve a tu brújula:

qué sentido tiene lo que haces,

qué personas quieres cerca,

qué tipo de vida quieres construir,

y qué merece realmente tu energía.

 

 

La tranquilidad de saber que puedes contigo

Estoy convencida de que el verdadero lujo no es tener una vida perfecta.

Sino sentir que, incluso cuando las cosas se complican, tienes recursos internos a los que volver.

Tu calma. Tu personas refugio.  Tu autoestima. Tus límites. Y tu capacidad de reconocer lo que de verdad importa.

Porque nunca podrás controlarlo todo. Y cuando las cosas se compliquen, ojalá haya cosas dentro de ti que permanezcan y te demuestren que puedes contigo.

 

 

Feliz semana, mil gracias por leerme hoy te dejo una de mis canciones favoritas, que escuché ayer en directo en concierto y que, de alguna forma, hizo todavía más bonito el final de mi noche.

 

Puedes contar conmigo

 

 

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