Tu marca eres tú

11 razones para cuidar tu marca

 

Es bonita la sensación cuando me llaman para pedirme que imparta formaciones o conferencias de mis temas personas que no conozco. En pocos días, he recibido varios mails y llamadas para colaborar con empresas y con organizaciones a las que no conocía. Voy a dar una formación para un equipo de profesionales en enero, que buscan transformar el modo de trabajar, potenciar el trabajo en equipo y fomentar nuevas formas de organizar proyectos, y tengo varias conferencias ya en mi agenda -en formato online- para mujeres emprendedoras. Y en todos los casos, no conocía a la persona que me contactó para hacerme el encargo del trabajo.  Y ¿cómo sucede esa magia?  Esa magia es fruto del trabajo y esfuerzo de muchos años y también de haber dedicado tiempo a mi marca personal en ese tiempo, de haber trabajado para explicar quién soy y por qué trabajo en lo que trabajo, de esfuerzo y de tiempo para que la imagen que el mundo tiene de Marta Grañó sea la imagen real de quién soy.

Y es que una de las lecciones que me llevo de este 2020, es que si no estás en el mundo digital te va a costar mucho trabajar con nuevos clientes y ofrecer soluciones. Y en el mundo digital debes haber dejado tu marca.

Tu marca eres tú

Tu marca eres tú. Tu marca no es algo que creas, ¡qué va! Tu marca es todo aquello que tú haces, todo aquello que te hace diferente, tus “ticks”, tus manías, tus defectos y todo aquello que hace bien, todo aquello que deja huella en las personas con las que trabajas. Y todo eso ya existe. Solo debes aprender a gestionarla.

Si tú no cuentas lo que haces, el resto del mundo no lo va a conocer o, en el mejor de los casos, lo van a tener que suponer… así que se lo pones muy difícil para que te conozcan en esencia. ¿Quién es la persona que mejor conoce qué haces y cómo lo haces? Está claro que eres tú, así que, ya ves, tú eres la persona idónea para contarlo.

En una entrevista que me hicieron hace años, publicaron como titular una de las frases que les dije:

“Explicar lo que haces no es pretencioso, es ponerte en valor a ti mism@”.

 

Lo tengo muy claro. Así que, ya ves, no creo que cuidar tu marca sea ser vanidos@, ni mucho menos. Cuidar tu marca es ser consciente de la importancia de tu trabajo, y dedicar trabajo y tiempo a explicarlo.

La imagen y la reputación de un profesional es algo vital, es uno de los activos más valiosos. Por ello, soy una convencida de que todos debemos cuidar nuestra marca personal

Como profesional, tienes tu proyecto. Sea un proyecto por cuenta propia o un proyecto dentro de una organización, da lo mismo, en ambos casos están remando para impulsar un proyecto determinado. Te esfuerzas en tu día a día, trabajas, avanzas,… y eso es un valor. Es tu marca. Probablemente ya le dedicas un tiempo, pero si no lo haces… me gustaría darte unas sencillas pautas para hacerlo. Por si necesitas razones para hacerlo… ¿qué tal 10+1 razones?

  1. Decide si quieres hacerlo.

Sé que parece obvio, pero hay que tenerlo claro. Tú decides si gestionas tu marca personal o si no lo haces. La decisión es tuya siempre. Si crees que es algo que no te apetece o prefieres no hacerlo, aquí termina tu recorrido. Si te decides a gestionarla, tienes 10 pasos por delante.

  1. Conócete

Como en cualquier proyecto, todo empieza por el autoconocimiento. Para poder desarrollar con éxito un proyecto, debes conocerte bien, saber cuál es tu diferencia, con qué te sientes cómod@… y, sobre todo, en qué puedes ayudar a los demás.

  1. Todo empieza dentro de ti

Debes recordar que todo empieza en ti. Emprender no va de proyectos, va de personas. ¿Cuál es tu propósito? ¿A qué aspiras? ¿Cuáles son tus valores?

  1. Tu Elemento, ten claro cuál es

En el mundo empresarial es muy habitual que a l@s profesionales se nos sitúe pronto en una determinada “casilla” dentro de nuestra profesión. “Si el mundo empresarial ve en ti un financiero, te será difícil encontrar un empleo en la parte creativa del negocio”, cito literalmente a Ken Robinson.

Nuestra trayectoria académica y profesional es ciertamente importante. Conseguirla ha supuesto un esfuerzo, nos ha llevado a posicionarnos y es lícito sentirse orgullos@ de la misma. Pero esta trayectoria no es determinante al 100% de nuestro camino. Debemos elegir en qué trabajamos y de qué manera lo hacemos.

La carrera profesional de un directivo o de un profesional no tiene por qué ser una vía cerrada y estanca que fluye en una única dirección. Seguir el itinerario preestablecido no es siempre la mejor solución. En demasiadas ocasiones, l@s profesionales acaban haciendo aquello que los demás esperan que hagan.

A mi me ocurrió en una etapa de mi carrera profesional, pero decidí ir virando hacia lo que me apasionaba, hacia “mi elemento”, que es la formación y la educación. De vez en cuando es necesario parar un poco, y reflexionar, recordar cuál es tu elemento, escribí hace unas semanas sobre “Tu elemento”, ya sabes eso que te encanta y que, además, haces muy bien.

  1. Tu propósito, siempre en mente

¿Cuál es tu propósito? ¿A qué aspiras? ¿Cuáles son tus valores?

Es importante tener claro tu propósito. Y ser sincer@ y transparente con tu propósito. La verdad y la sinceridad son dos elementos muy poderosos. No pretendas ser quién no eres. Sé valiente y muéstrate tal cuál eres.

  1. Aprender, aprender y no dejar de aprender

Distintos estudios académicos nos demuestran la importancia de la educación. James Heckman nos demostró que la educación es la inversión más rentable. Y hablar sobre ello no es para tratar sobre un tema teórico, no… es para activar la consciencia de la importancia de aprender. Y eso no es algo teórico. Es algo en lo que nos debemos esforzar día a día, siempre, tengas 15 años o tengas 70… nunca puedes dejar de aprender.

  1. Crea tu estrategia

Es necesario marcar tu estrategia personal. Las ideas son importantes para tu proyecto, pero no son suficientes. Una misma idea puede ejecutarse de formas diferentes y sabemos que no todas van a conseguir tener éxito. Por ello, decide cómo vas a desarrollar tu proyecto y cómo lo vas a contar… si, la comunicación es también una parte necesaria en tu estrategia, comunicación con las personas de tu equipo, de tu entorno, y comunicación externa, para que el mundo conozca un poquito de lo que haces.

  1. Prueba si funciona

Cuando empiezas a gestionar tu marca personal, al principio es normal sentirse muy perdid@. No sabes si lo estás haciendo bien o no, si lo que haces y lo que transmites están en sintonía. No te preocupes, a todos nos ha pasado. Hay que ir comprobando si funciona, preguntar a los demás cómo te ven, buscar dónde te etiquetan o te encasillan -para ver si realmente esa clasificación es correcta-, y con esa información ir adaptando lo que haces.

Ya sabes, como hacemos en el mundo emprendedor, aplicar la metodología “lean startup”, de probar y dejar lo que funciona y modificar lo que no funciona (el ‘ciclo de aprendizaje validado’).

  1. Cuida tus relaciones

Gestionar tu marca personal no va de redes sociales. Las redes sociales son una herramienta más para ofrecer valor y para darte a conocer, pero lo importante son las relaciones que establezcas, y las relaciones se deben cuidar.

  1. Planifica tu calendario de acciones

Soy una convencida de que la planificación ayuda -y mucho- a materializar los proyectos y los objetivos que te marcas.

Si has decidido gestionar tu marca, te has detenido a reflexionar sobre ti mism@ y te has marcado una estrategia, te recomiendo detallar todas las acciones que quieres hacer y ponerles una fecha límite. Poner una fecha límite hace la magia de que las cosas se hagan antes de esa fecha (aunque sea justo unas horas antes…).

  1. Ponlo en práctica

Y, por supuesto, todo este trabajo de autoconocimiento, búsqueda interior, marcar estrategia, crear un calendario… debe culminar en HACER.

Recuerda que somos grandes planificadores, pero tendemos a ser pésimos ejecutores … así que desmárcate de esta tendencia, y pon en práctica tu plan. Y cúmplelo. Y sé constante. Gestionar tu marca personal no tiene efectos inmediatos, ni a corto plazo. Por mi experiencia, sé que se tardan años a que conozcan tu trabajo. No te desanimes, la constancia, al final da sus frutos.

La marca personal requiere de un proceso que siempre me ha gustado resumir en 3 etapas, simplificando lo expuesto hasta aquí:

Saber quién eres

Para poder iniciar un nuevo proyecto, debes conocerte bien, saber cuál es tu diferencia y en qué puedes ayudar a los demás.

Estrategia personal

Es necesario marcar tu estrategia personal. Las ideas son importantes para emprender, pero no son suficientes. Decide cómo vas a hacerlo.

Reflejar, explicar tu proyecto

Finalmente, debes reflejar al exterior tu proyecto. También debes dar visibilidad a tu proyecto. Es la fase de comunicar a los demás la esencia de tu proyecto y el por qué. Para ello, es necesario compartir ideas, testar el proyecto (la metodología lean-start-up) y saber escuchar a los demás. Si esperas a que la gente venga a buscar tu proyecto… te va a resultar complicado. Debes atreverte a salir y explicar tu idea.

Estas tres etapas son necesarias. Difícilmente vas a impulsar una idea que no se adapte a tus valores, a tu ilusión y a tu forma de afrontar la vida. Algo que yo ya exponía hace años, en el PB Lab Day de 2015.

Y es que me encanta ver el acrónimo que se forma con la primera letra de cada una de estas 3 etapas:

 

S E R .  En mi opinión, no puedes construir tu marca personal.

Tu marca personal ya existe.

Y te lo digo desde mi humilde experiencia, en una semana en la que me siento feliz de ver que mi cuenta de Twitter suma ya 11.000 seguidores… seguidores conseguidos uno a uno,  convencida de que la mejor arma es siempre la sinceridad y mostrarte tal cuál eres.

 

11.000 gracias

Así que esta semana, casualmente -o no- todo gira alrededor del número 11. Te aseguro que estas 11 razones son muy poderosas en tu marca personal.

11.000 gracias a todas las personas que me seguís, me leéis y compartís lo que hago. Tener una pequeña gran comunidad es algo maravilloso, tener el impacto que consigo en mis tweets es gracias a vosotr@s. Lo considero un precioso regalo a muchos años de trabajo, y de gestión de mi marca.

Recuerda que tu marca personal va a existir quieras o no. Lo único que puedes decidir es cómo gestionarla. Y no gestionarla también es una opción. Aunque, sinceramente, considero que es un error no gestionarla y no aprovechar las ventajas que te ofrecen las distintas herramientas para explicar tu proyecto, tu propósito, tus valores, tus anhelos y para compartir con los demás.

Tu marca personal eres tú.

Y lo importante no es tener y aparentar, sino ser y compartir.

 

 

11 razones

Aitana también se ha sumado a la tendencia del “11”…

y acaba de publicar “11 razones”  😉

En la canción, 11 razones para escapar de las personas tóxicas…

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