SI EL FUTURO NO TE ILUSIONA, ESTÁS EN EL PRESENTE EQUIVOCADO

 

Hay personas que inspiran.

Esta semana he asistido a la Junta de Accionistas de la entidad en la cual soy consejera independiente. Es una cita anual importante para la entidad y para todo el grupo, del cual forma parte. La Junta fue presidida por el Presidente de la Corporación, y fundador de la misma, quien a sus más de 80 años sigue totalmente activo y habló del presente y del futuro con un brillo especial en sus ojos. El Sr. Jaume Alsina es un referente, uno de esos líderes innatos, fundó una cooperativa en 1959 en una comarca deprimida económicamente y la ha convertido en un gran grupo agroalimentario, con un modelo único. Hoy, resulta extraordinario ver cómo mantiene su ilusión por el futuro, por los nuevos proyectos y por todo lo que está impulsando el grupo.

Las personas capaces de ilusionarse con el futuro son siempre jóvenes. Y tienen un magnetismo especial, que hace que las quieras tener cerca.

 

Ilusión por el futuro

El poder de la ilusión es enorme.

Para tener ilusión en el futuro, es imprescindible saber hacia dónde vas.

Cuando lo tienes claro, puedes hacer que tu vida valga la pena.

Y eso es algo que notas tú y que notan los demás.

 

Solo puede salir de ti

Hay personas que no tienen esa ilusión por el futuro. Dicen que prefieren mantenerse solo en el presente y que no hacen ningún plan de futuro.

Es algo que sucede, en general, a partir de una cierta edad. Una edad que no es biológica –no le podemos poner un número- sino que es muy personal. Hay personas de 90 años que siguen viviendo con ilusión, y hay personas mucho más jóvenes que no la tienen. Aunque, desde el punto de vista científico, el hecho de no tener ilusiones suele correlacionar con la vejez. En la última etapa de la vida, muchas personas sienten que ya no tienen objetivos que perseguir.

Es curioso que no sabemos con certeza si es la edad la que lleva a las personas a esa pérdida de la ilusión, o si es la pérdida de ilusiones la que acelera el envejecimiento de esas personas. Porque las personas que se mantienen activas y que se ilusionan con planes de futuro suelen mantenerse más jóvenes – desde un punto de vista físico y psicológico-.

Sea como sea, si una persona no tiene ilusión ni planes de futuro, no se le puede imponer. Tendrá sus motivos o, en cualquier caso, es una decisión personal que ha tomado. Probablemente es que su presente no le gusta, no le llena, y por ello no tiene motivación por el futuro.

La ilusión por el futuro solo puede salir desde dentro de ti. Es algo que va de dentro a fuera. Nadie te la puede imponer.

 

Cómo mantener la ilusión

Mantener la ilusión por el futuro requiere de un cierto trabajo. La ilusión es como un fuego, que hay que mantener vivo. No pueden venir otros a transmitirte una ilusión, aunque tener cerca a personas ilusionadas es algo que ayuda. Pero debes ser tú quién enciendas y mantengas viva esa llama de la ilusión.

No puedes decidir las circunstancias que te toca vivir.

Pero si puedes decidir cómo las afrontas y si quieres mantener la ilusión en tu vida o no. Cuando trato con alguien, en mis sesiones de coaching, el tema de ilusionarse, siempre recomiendo seguir 4 sencillos pasos.

Conócete

El autoconocimiento es el primer paso imprescindible. Y conocer quién eres tú no es algo sencillo, requiere de un proceso de trabajo deliberado importante.

Ten claro qué te gustaría tener en tu vida

Piensa en qué es lo que te gustaría tener en tu vida. Personalmente creo que, en la mayoría de ocasiones, no se trata de algo material, sino de algo más profundo y más poderoso. La felicidad está muchas veces en las pequeñas cosas. Es cuestión de identificarlas.

Celebra cuando lo consigues

Celebrar es imprescindible en nuestra vida.

Y no me refiero a fiestas o juergas… me refiero a disfrutar de aquello que consigues en tu vida, a ser consciente de que lo has logrado.

Año tras año celebramos cumpleaños, navidad, fiestas, … días concretos marcados en el calendario. Y todo aquello que hacemos en nuestra vida, todo lo que conseguimos ¿por qué no lo celebramos? ¿Por qué no consideramos motivo de celebración nuestras propias conquistas?

Acuérdate de celebrar todo aquello que consigues.

Muévete cuando no estás ahí

Y, finalmente, cuando veas que dónde estás no se corresponde con lo que tú quieres, con lo que tú sientes, muévete. No te quedes allí. Aunque un cambio siempre es difícil, debes valorarte también a ti, y recordar que tienes derecho a aspirar a tus ilusiones. La vida es corta.

 

Enamórate de tu futuro

Creo que la ilusión por el futuro es una fórmula infalible de motivación y de bienestar. El combustible para despertar cada día en positivo.

Reconozco que soy persona de ilusionarme con el futuro, de hacer planes y de querer crecer. Me encanta mirar hacia adelante, no puedo evitar ilusionarme con mis proyectos en marcha, que van caminando hacia sus objetivos. Es algo que nace de dentro de mí, y muchos me comentan que se me nota.

Si el futuro no te ilusiona, estás en el presente equivocado.

Es cuestión de enamorarte de tu futuro. De tener siempre una ilusión que ilumine tu vida y de rodearte de personas que también la tengan y te inspiren.

Porque esa ilusión es necesaria en tu vida personal y profesional. Para liderar personas, para liderar un proyecto, es necesario creer en el futuro y ser capaz de verlo y transmitirlo, sin esa ilusión difícilmente podrás impulsar nada importante. Y para liderar tu vida, debes saber dónde quieres ir.

Creo que los auténticos líderes, los líderes a los que la gente quiere escuchar, a los que la gente sigue, son líderes con ilusión por el futuro. Ese brillo en los ojos al hablar de futuro no se puede fingir.

No es cuestión de tenerlo todo planificado, ni de predeterminar un camino pautado a seguir… ¡no!

Es cuestión de saber quién eres, qué quieres en tu vida y de ir a por ello. Incluso en las circunstancias más difíciles.

Y es muy importante que eso que quieres salga de ti, lo decidas tú y no sea lo que se supone que debe ser, lo que crees que otros esperan de ti que hagas. Muchas veces, lo que decides que quieres en tu vida está más marcado por la necesidad de seguir un modelo externo que por lo que realmente sientes. Escúchate.

Ilusionarte con un nuevo proyecto –profesional o vital- sé que puede asustar, pero cuando decides hacerlo y empiezas a moverte hacia él, te das cuenta que lo peligroso era quedarte inmóvil.

 

 

Hoy la canción, más que canción es un temazo, el que suena ahora mismo en mis viejos auriculares al llegar a casa: ‘hungry heart’ de Bruce Springsteen. Y es que mi música, mis ilusiones y yo somos un pack indisoluble. Gracias por leerme, te deseo una muy feliz semana, a ser posible con una gran banda sonora.

 



Everybody’s got a hungry heart…

 

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