El éxito también es tener tiempo para vivir
Vuelta a la normalidad.
Después de estas semanas de descanso, vuelvo a mi cita semanal de los domingos. Ha sido un mes muy bien aprovechado, que empezó en la provincia de Lugo para hacer un tramo del camino de Santiago -una experiencia preciosa-, que siguió con unos días de playa y que ha terminado con un viaje a la Toscana. Llego con las pilas totalmente cargadas.
Las vacaciones tienen algo especial. El hecho de bajar el ritmo te hace ver las cosas de otro modo. Creo que es fantástico poder ir a caminar sin la necesidad de mirar el reloj, poder conversar sin prisa, poder recuperar espacios que durante el año desaparecen entre reuniones, mails, compromisos y listas interminables de cosas pendientes.
Es algo sobre lo que reflexioné estos días, y que me hizo compartir esta frase en mi cuenta de Instagram: “ el éxito también es tener tiempo para vivir”.
¿Qué es tener éxito?
Nos enseñaron a medir el éxito por todo lo que conseguimos.
Un buen trabajo. Un determinado nivel de ingresos. Reconocimiento. Una empresa que crece. Un cargo.
Pero pocas veces por el tiempo que tenemos para disfrutar de lo conseguido.
¿No será que nos equivocamos al medir el éxito?
Porque llegar lejos sirve de poco si nunca puedes detenerte.
El éxito también es tener tiempo para las personas que quieres, para leer, para pensar, para bailar, para lo que te ilusiona y … para vivir.
Y eso debería hacernos pensar.
Vivimos en una cultura que admira las agendas llenas. Estar muy ocupado se ha convertido casi en una señal de importancia. Respondemos ‘voy a tope’ un montón de veces.
Pero una agenda llena no siempre significa una vida llena… sino que, a veces significa exactamente lo contrario.
Deberíamos ampliar nuestra definición de éxito. No preguntarnos únicamente cuánto conseguimos, sino también qué vida nos permite vivir aquello que conseguimos.
Porque, curiosamente, el tiempo es el único recurso que gastamos sin saber cuánto nos queda. Y, precisamente por eso, merece que lo gestionemos con mucho más cuidado.
Tres reflexiones sobre el éxito
Te propongo tres reflexiones muy personales sobre el éxito. Reflexiones sobre cómo conseguir que el éxito se parezca a la vida que quieres vivir.
1.
Mide tu éxito también en tiempo
Tal vez deberíamos empezar a preguntarnos:
¿Cuánto tiempo tengo realmente para mí?
¿Cuánto puedo decidir sobre mi agenda?
¿Cuántas horas de mi semana dedico a cosas que considero importantes?
Cuanto mayor es tu capacidad de elegir, mayor es también tu libertad.
2.
Protege lo que no produce resultados
Hay actividades que tienen una característica curiosa en una sociedad obsesionada con la productividad: no sirven aparentemente para nada.
Y hablo de actividades como dar un paseo, tomar un café largo con alguien, leer una novela, escuchar música, pensar, …
Y, sin embargo, muchas de esas cosas son precisamente las que hacen que la vida merezca la pena.
Protege esas actividades que la sociedad no valora, pero tú sí.
3.
Decide qué significa ‘suficiente’ para ti
Y esta es, tal vez, la parte más difícil.
Vivimos rodeados de mensajes que nos empujan constantemente hacia el siguiente nivel: más ingresos, más proyectos, más reconocimiento, más objetivos, …
Porque siempre existe un siguiente escalón.
Pero tú debes hacerte una pregunta importante: ¿Cuándo será suficiente?
Y no quiero decir que debas renunciar a crecer, no. Me refiero a decidir qué crecimiento merece realmente tu tiempo.
Porque cada nuevo objetivo, cada nuevo proyecto tiene un precio que a veces no tenemos en cuenta: cuesta horas.
Es algo que alguien especial me recuerda con frecuencia. Y tiene razón, hay que aprender a elegir cuándo es suficiente.
Una definición más amplia del éxito
Septiembre suele ser un momento de proponernos nuevos objetivos.
Tal vez este año podemos añadir uno más a la lista:
dejar espacio.
Espacio para pensar, para disfrutar, para las personas que quieres, para aquello que te hace sentir bien, para vivir sin tener siempre la sensación de que deberías estar haciendo otra cosa …
Soy una convencida de que tener éxito también significa poder decidir sobre tu propio tiempo.
Porque hay muchas formas de riqueza.
Y una de las más escasas no se mide en dinero.
Se mide en horas que son tuyas.
Ese es el lujo del tiempo.
Y posiblemente también sea una de las mejores definiciones del éxito.
Gracias por leerme un día más. Hoy te dejo una canción preciosa -recién publicada- para darte las gracias y desearte un feliz septiembre.
Con muchos proyectos, sí. Pero también con tiempo para vivirlos.
Still
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