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Tal vez te preguntes qué relación puede haber entre educar y emprender.
Cuando pensamos en emprendedores,  probablemente nos viene a la mente la imagen de Steve Jobs o la de Mark Zuckerberg. Emprendedores que buscan poner en marcha un nuevo proyecto encerrados en un garaje, en Silicon Valley… Este es el estereotipo de emprendedores.
Pero, emprender no es sinónimo de crear una empresa. Emprender es una actitud en la vida que lleva a las personas a transformar ideas en actos, es un estado de ánimo, algo que llevas dentro y que te impulsa en todo lo que haces en tu vida. Y este estilo de vida, el de emprender, se debe transmitir a los niños y niñas.
Educar y emprender tienen mucha relación. La educación actualmente está cambiando para adaptarse a los nuevos retos de la sociedad. Si en generaciones anteriores educar significaba transmitir conocimiento, hacer que los alumnos memorizaran temas y los repitieran… hoy ese sistema ya no sirve. En un entorno que cambia constantemente y a gran velocidad, no sirve memorizar y repetir. Las personas deben ser capaces de responder con iniciativa a las situaciones que se les presentan, porque probablemente sean situaciones nuevas.
Educar, emprender, crecer
Es necesario preparar a nuestros niños y niñas para trabajos que hoy aún no existen, para resolver problemas y retos que hoy todavía no están planteados. Para ello, es necesario promover su sentido de la iniciativa y hacer que no se apague esa chispa creativa que tienen en su interior para emprender nuevas ideas. Existe una conexión entre educar, emprender y crecer.
Muchos autores hablan sobre esta conexión. Pero probablemente uno de los más interesantes es Richard Gerver (1), educador, experto y referente mundial en educación, que escribe desde la propia experiencia. Defiende la necesidad de promover la creatividad y la iniciativa emprendedora en la educación.
«La escuela tiene que hacer que los alumnos vivan sus vidas al máximo.
Que levanten la cabeza y busquen sus intereses, exploten sus potenciales y habilidades.
Que descubran quiénes son como individuos y como miembros de un colectivo.»
Conseguir un objetivo así es un reto enorme, que merece la pena intentar. Educar para que emprendan su proyecto más importante: su vida. Y recordar que educamos todos: escuela, familia y sociedad. Como dice Óscar González(2), es necesario que exista una alianza educativa entre familia y escuela para mejorar la educación. Todos debemos contribuir a prepararles para que afronten su futuro con una actitud proactiva, con esfuerzo y con entusiasmo, a pesar de los problemas que van a surgir.
Educar en la diferencia… cada niño y cada niña tiene su talento. Es necesario potenciar ese talento y que puedan desarrollarlo con iniciativa. Gran parte del éxito de las personas a lo largo de su vida se va a medir por su capacidad de adaptación  a los cambios y por su capacidad de innovar y de emprender nuevos proyectos.
Por eso me encanta la frase de Richard Gerver «la escuela no tiene que enseñar al niño como ser mandado, sino cómo buscarse oportunidades».
 
 
(1) Richard Gerver, «Crear hoy la escuela del mañana», Ediciones SM
(2) Óscar González, «Familia y escuela. Escuela y familia», Ed. Desclée